Con Lisbon se cierra prácticamente el ciclo del disco debut de Wolf Alice, My Love Is Cool, uno de los mejores de los últimos años en opinión de quien esto escribe. La banda se encuentra ya en la primera etapa de grabación de lo que será su segundo disco, que si bien es muy esperado esperemos también le den su tiempo y no lo apresuren, ya que tienen todo para ser una de las bandas de la década.
Hubo un momento en que en
En cierta manera, Freazy encapsula perfectamente lo que es ahora Wolf Alice, un grupo que apenas sacó su disco debut este 2015 pero que lleva varios años ya causando diferentes impresiones en la escena musical británica. De ser una banda que en sus primeros singles daba la impresión de ser fuertemente influenciada por la música de los 90, y a veces en mayor medida por el grunge, pasaron a demostrar con su debut que su abanico de posibilidades era mucho más grande que eso, con un disco que sorprendió hasta a los que más lo esperaban, y que demostró que, si tardaron tanto en sacarlo, fue porque seguían aprendiendo, esperando, evolucionando, para lograr los mejores resultados posibles.