20 años sin Richey Edwards


La primera vez que supe de la existencia de Richey Edwards fue  en el verano de 1998.  Visitaba por primera vez Londres, y mi interés por el rock  británico empezaba a alcanzar sus máximos niveles.  En la tienda principal de HMV de Oxford Street compré algunos discos (como el debut de Embrace, solo porque me gustó la portada) y también un par de revistas. Una de ellas era el ya largamente desaparecido Melody Maker, que en la portada clamaba tener información “exclusiva” de los discos más esperados del momento (entre ellos, de Oasis, lo cual me hizo comprarla). La nota sobre Oasis era un chiste, pero entre los grupos de los cuales se hablaba en la nota estaban los Manic Street Preachers. Venían detalles de lo que sería This Is My Truth, Tell Me Yours, así como la fecha en la que se estrenaría en el radio If You Tolerate This, Your Children Will Be Next. La foto que venía del grupo, y que ocupaba media página, era una de Nicky, James y Sean en una banca en un parque, como esperando algo, y en el pie de la foto decía algo como “Los Manics, esperando el regreso de su compañero Richey Edwards”.

Rock 'n roll is our epiphany. Culture, alienation, boredom and despair.

Todavía pasaron un par de años antes de que realmente descubriera a los Manics, a su maravillosa música y genialidad, y que fuera poco a poco conociendo la historia de Richey. Es curioso, ese fenómeno de apropiación cultural, de sentimiento de empatía y pertenencia con algo o alguien que no podría ser más ajeno a tu cultura y a tu vida. No podría decir que me identifico con muchas de las letras de Richey (no creo que mucha gente pudiera), pero eso no quiere decir que no las admire. Su visión del mundo era tan peculiar, tan fatalista y tan real a veces, tan única que incluso el resto de la banda muchas veces no la comprendía. En uno de sus mas recientes singles, Walk Me To The Bridge, Nicky escribía “I re-imagine the steps you took, still blinded by your intellect”.

Outside open mouthed crowds pass each other as if they're drugged, down pale corridors of routine, where life falls unatoned.

Empezó Richey escribiendo sobre filosofía y la desgracia del mundo moderno y la religión, terminó explorando sus demonios internos con temas como la auto-flagelación, drogas y genocidios. Nunca nadie se explicó cómo fue que llevó al límite su cuerpo, sus ideas y su vida. A todas luces, Richey tuvo una infancia y vida feliz, con una familia típica del sur de Gales, con unos padres y una hermana que lo quería, y unos amigos siempre preocupados por el. Creo simplemente, que su mente iba mas allá como dice Nikcy, su intelecto era mayor, sus ganas de saber y sentir no eran normales, y en algún momento perdió el control, aunque nunca la cordura.

I know I believe in nothing, but it is my nothing.

Porque yo creo que Richey siempre supo lo que hacía, siempre hizo lo que quería hacer, aunque se le saliera de las manos, aunque eso significara llevar todo al límite. Porque hace veinte años, el planeo todo. Porque sea lo que sea que haya pasado, todo fue fríamente calculado. Porque lo que haya pasado, fue toda idea suya, y nada dejado a la casualidad. El dinero que sacó días antes, la carpeta con las letras para el próximo disco, la salida temprana del hotel, el carro en Severn Bridge. Incluso las canciones que dejó para después como William’s Last Words, que parece una nota suicida, o Bag Lady, que da a entender que solo quería desaparecer. Lo que sea que haya pasado, fue lo que Richey quiso que pasara. Ya son veinte años, y nunca sabremos que sucedió, pero tal vez eso es lo que el quería. Y probablemente nunca imaginó que habría tanto revuelo, que gente que nunca lo conoció ni supo de él hasta años después lo admiraría, que la vida seguiría pero que los recuerdos y leyendas sobre el aumentarían. Que veinte años después aquí estamos, recordandolo. Recordando a aquél Galés que no sabía tocar la guitarra muy bien pero que aun así escribió muchas de las mejores canciones de los últimos años. Que obligó James y Sean a ser mejores músicos para que pudieran expresar lo que el tenía en la cabeza, que obligó a Nicky a superarse como letrista para estar a la altura de el, que los inspiró a seguir cuando el se había ido, para que se convirtieran en una de las bandas más importantes de su época. Donde quieras que estes, gracias por todo Richey. Hasta la próxima.

I am not dead
I demand I know my rights
I know my rights
You cover illness with flowers
and flowers die and flowers die

Walk in half view of all mirrors
It makes sense to me,
Makes sense to me
Never let yourself out
I did, it ruined me
It ruined me

To be morally good
Only rather to love
A devil pretending to be a god
Love's written on paper, and paper it burns
Eternity is not a sunrise