20 años de una historia de gloria.


Hoy se cumplen veinte años.

Veinte años desde que nos recordaron que la vida era un juego.

Veinte años desde que supimos que Noel tenía un sentimiento perdido.

Veinte años desde que descubrimos que no había palabras que rimaran mejor que “maybe” y “save me”.

Veinte años desde que nos empezamos a preguntar quién era Sally y que iba a esperar.

Veinte años desde que Step Out y Rockin’ Chair fueron reemplazados por dos extractos de The Swampsong.

Veinte años desde que creímos que alguien dijo que ahora no había tiempo para escapar.

Veinte años desde que el sol siguió a los truenos.

Veinte años desde que supimos que encontraríamos un día más brillante.

Veinte años desde que Richard Ashcroft no proyecta sombra.

Veinte años desde que supimos que ella, si ella, era eléctrica.

Veinte años desde que Alan White demostró porque sustituyó a Tony McCarroll.

Veinte años desde que Liam nos gritó en el oído que necesitaba un tiempo para despertar.

Veinte años desde que Guigsy demostró que, a veces, sabía tocar bien el bajo.

Veinte años desde que nos preguntaron dónde estábamos mientras ellos llegaban a las estrellas.

Veinte años desde que por fin alguien pudo reconocer a Bonehead.

Veinte años desde que Liam grabara la voz de Champagne Supernova en una toma, porque podía.

Veinte años desde que Noel dejó en claro que él no era un compositor que estaba de paso.

Veinte años desde que caminamos lentamente en el pasillo, más rápido que una bala de cañón.

Veinte años desde que el quinto disco más vendido en la historia del Reino Unido saliera a la venta.

Veinte años desde que nada volvió a ser igual.

Veinte años desde que mi disco favorito de la vida viera la luz.

Veinte años desde que (What’s The Story) Morning Glory? se editara.

Porque algún día los encontraremos en una Champagne Supernova en el cielo.

Feliz vigésimo cumpleaños, y gracias.